Evite sobrecalentamientos y controle la temperatura exacta de sus metales
Fundir metales como el titanio y el plomo requiere una rigidez térmica extrema. Los métodos tradicionales causan mermas por culpa de picos térmicos incontrolables. Con este crisol eléctrico con rango de 30 a 600 ℃, resolverá definitivamente ese problema. Su pantalla digital le permite monitorear el proceso en tiempo real con una desviación máxima de apenas 0,1 °C.
Su estructura de doble rejilla y su cuba de 200x150x45 mm le garantizan un espacio idóneo para lingotes o chatarra limpia, transformando el material bruto en metal líquido listo para verter en sus moldes sin contratiempos.