Adiós a los golpes y la falta de espacio en su plaza de parking
Tropezar con la bicicleta al bajar del coche es una situación molesta que a menudo provoca abolladuras en la carrocería y desajustes en los cambios del vehículo de dos ruedas. Al suspender la bicicleta mediante este sistema de polea negra, se elimina por completo el riesgo de caídas colaterales, manteniendo ambos vehículos protegidos y optimizando el volumen útil de su propiedad privada.
Instalación intuitiva y componentes de larga duración
Diseñado para durar toda la vida, el armazón metálico cuenta con un revestimiento de pintura al horno que resiste la corrosión ambiental típica de zonas costeras o subterráneos húmedos. Su instalación requiere herramientas básicas y permite centralizar el cuidado de la bicicleta en un único punto elevado, lejos del alcance de niños pequeños o mascotas curiosas.
Ficha de rendimiento y usabilidad
| Parámetro de uso | Especificación técnica |
|---|---|
| Lugar recomendado | Garajes, trasteros, talleres mecánicos y sótanos |
| Mecanismo de freno | Engranaje autoblocante de seguridad por fricción |
| Carga de trabajo | Apto para bicicletas urbanas y deportivas hasta 20 kg |
| Tipo de sujeción | Doble gancho basculante con protección plástica |