Componentes de alta durabilidad para entornos de alta temperatura
El sistema de escape de un vehículo soporta condiciones extremas de vibración y calor. El sensor de oxígeno 39210-2B120 está fabricado con materiales cerámicos avanzados y una robusta carcasa de acero que tolera los ciclos térmicos más severos. Esto asegura que los electrodos internos midan el oxígeno residual de forma constante y sin degradación, ofreciendo una larga vida útil incluso para quienes utilizan el coche diariamente en trayectos urbanos de parada y arranque continuo.
Precisión técnica en la gestión del motor
Una lectura estable de la sonda lambda es fundamental para que el catalizador funcione en su rango óptimo de temperatura, evitando el desgaste prematuro de las piezas internas del motor.
Detalles constructivos del recambio
- Elementos cerámicos sensibles de respuesta rápida ante cambios de aceleración.
- Capa de protección contra la contaminación por depósitos de carbonilla.
- Cableado protegido con aislamiento térmico trenzado de alta densidad.
Resultados medibles en la ITV
Superar la prueba de gases de la inspección técnica suele ser un dolor de cabeza para muchos conductores. Al incorporar este sensor con referencia 39210-2B120, los niveles de monóxido de carbono vuelven a situarse dentro de los límites legales establecidos. Pasarás la revisión a la primera, ahorrando tiempo y evitando segundas visitas molestas al centro de inspección.