Mayor fluidez en la inserción de líneas eléctricas
La principal ventaja de nuestra máquina de cableado de pared radica en su capacidad para transformar un trabajo monótono y pesado en una tarea rápida y predecible. Su cuerpo de 25,5 cm ofrece el palancaje idóneo para guiar las líneas conductoras a través de las curvas más cerradas de la canalización metálica o plástica.
Durabilidad garantizada en condiciones de obra
La sólida construcción en aleación de aluminio no solo disminuye el peso total del instrumento, sino que previene la corrosión y el desgaste por abrasión con las paredes del conducto. El operario mantiene un control milimétrico del cable durante todo el trayecto, logrando un acabado profesional que previene roturas internas del cobre o aluminio.