Estructura extensible ultraligera para un lavado continuo y eficaz
La ingeniería de este cepillo telescópico para limpiar ventanas destaca por su equilibrio perfecto entre longitud y manejabilidad. Sus secciones extensibles se fijan con firmeza para evitar flexiones no deseadas, permitiendo aplicar la fuerza justa sobre la superficie acristalada o la carrocería de grandes camiones incluso a su máxima extensión de 3,6 metros.
Limpieza integral en dos pasos consecutivos
- El cabezal hidrolimpiador inyecta agua directamente en la zona de frotado para ablandar el lodo y el polvo.
- La rasqueta posterior retira la película de agua restante de forma inmediata para conseguir una transparencia cristalina.
Un conjunto indispensable que optimiza tus sesiones de limpieza exterior garantizando un flujo continuo y un secado rápido, idóneo para cristales propensos a las manchas de cal.