Solución definitiva contra el frío que entra por la chimenea
Muchos hogares experimentan un aumento en el gasto de calefacción debido al aire gélido que desciende por el tiro cuando el fuego está apagado. La cubierta de chimenea ha sido desarrollada específicamente para solucionar este problema común. Al actuar como un protector interior para chimenea de acople rápido, bloquea de forma inmediata la entrada de aire exterior, resolviendo la incomodidad de sentir corrientes frías en las zonas comunes de la vivienda y estabilizando el clima interno del inmueble.
Bloqueo de olores y hollín en el salón y la casa
Además del beneficio térmico, los usuarios de chimeneas tradicionales sufren a menudo por la caída de partículas de ceniza, polvo y la intrusión de olores a humo o humedad en sus estancias. Al desplegar estos accesorios ignífugos de ahorro energético, el espacio queda completamente sellado gracias a sus 12 imanes incorporados. Este sistema impide el paso de la suciedad volátil hacia las alfombras y sofás del salón, disminuyendo el tiempo dedicado a la limpieza y mejorando notablemente la calidad del aire interior que respira su familia.
La instalación no requiere realizar perforaciones ni utilizar adhesivos químicos que puedan dañar el revestimiento de la estructura. La fuerza magnética de los imanes proporciona un agarre firme sobre superficies férreas, permitiendo retirar el aislante en pocos segundos cuando se desee encender la chimenea nuevamente.