Solución definitiva para tarjetas gráficas pesadas
Las tarjetas de vídeo modernas tienen disipadores enormes que ejercen demasiada presión sobre las ranuras de la placa base. Con el cable extensor PCI-E 4.0 X16 blanco de 180 mm, puedes trasladar el peso del componente directamente al chasis, eliminando el riesgo de rotura o falsos contactos en los conectores PCIe.
Flexibilidad estructural para instalaciones complejas
El revestimiento exterior blanco no solo aporta un valor estético a tu configuración limpia, sino que protege los conductores internos de cobre contra torsiones excesivas. Su longitud de 180 mm proporciona el margen necesario para esquivar disipadores de procesador voluminosos o tubos de refrigeración líquida personalizada.
Beneficios directos para el usuario
- Protección del hardware: Evita daños estructurales permanentes en los componentes más costosos de tu ordenador.
- Flujo de aire optimizado: Al separar la GPU de la placa base, se crean canales de ventilación directos para la memoria RAM y el almacenamiento NVMe.
- Instalación sencilla: Los conectores encajan de forma precisa con un sistema de retención seguro que impide desconexiones accidentales.
| Componente | Especificación |
|---|---|
| Conector origen | PCI-E X16 Macho |
| Conector destino | PCI-E X16 Hembra |
| Estándar soportado | PCI Express 4.0 / 3.0 / 2.0 |
| Longitud total | 180 milímetros |