Lleva pasajero sin estropear la pintura de tu moto
El gran dilema de los amantes de las motos personalizadas es cómo llevar a un acompañante sin tener que perforar el guardabarros trasero o instalar pesados asientos fijos que rompen la estética limpia del vehículo. Esta almohadilla con ventosas resuelve el problema de raíz, ofreciendo un soporte acolchado que se fija por presión de aire.
Protección y confort en un solo accesorio
La base del cojín está diseñada para minimizar la fricción directa con la pintura. Las ventosas de goma blanda actúan como una barrera de vacío que sujeta el peso del pasajero de forma segura, al mismo tiempo que aíslan el calor residual de la zona trasera durante la conducción prolongada.
Ideal para entusiastas de Sportster y Touring
Ya sea para un trayecto corto por la ciudad o para acudir a una concentración motera, este asiento trasero negro proporciona la flexibilidad necesaria. Su compatibilidad con los modelos clásicos XL 883, 1200 y Softail asegura un ajuste visual óptimo sobre configuraciones de guardabarros tradicionales.